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19.2.13

DEL BOCETO A LA OBRA DE ARTE

El proceso de creación de una obra escultórica pasa, necesariamente, por una primera etapa consistente en la creación de un boceto en el que se plasma la idea del artista. 
Ese boceto, realizado habitualmente en arcilla, queda después como testimonio de primeras intenciones, de líneas principales, de composición, y forma parte de un primer paso en la generación final de la escultura que, en su proceso de transformación, ve nacer la expresión, el detalle, el pliegue y la textura.

Juan González Moreno nació y murió en Murcia, y en esta tierra desarrolló su amplia producción escultórica en la que recorrió todos los caminos habidos en la disciplina: desde la talla en madera a la fundición en bronce, dejando en sus obras, más o menos estilizadas, más o menos realistas, una impronta de artesano coherente y eficaz, de gran perfección técnica y maestría en las proporciones y las líneas compositivas.

Dentro de su extensa producción se cuenta con algunas obras instaladas en la vía pública y, entre ellas, el homenaje a dos figuras que fueron clave en la historia de la ciudad.




En la Glorieta, delante del Palacio Episcopal, absorto en sus pensamientos, el Cardenal Belluga ve pasar la vida de la ciudad imponiendo una presencia que ya se ha hecho imprescindible en este espacio.





















Es una soberbia escultura en la que la expresión del rostro parece tener vida y el tratamiento de las telas hace parecer blando el duro material del que están hechas.





Si observamos el boceto, que se conserva en el Museo de San Juan de Dios, y lo comparamos con el resultado final, comprobamos que en el pequeño formato el escultor hace sus planteamientos a grandes rasgos: no define, no matiza, simplemente plantea lo que posteriormente será todo un ejercicio de modelado que evidencia el buen hacer de González Moreno.















El otro insigne representado es el rey Alfonso X el Sabio, que tan importante y decisivo resultó para la historia de esta ciudad.



González Moreno dejó elaborado, en los años ochenta, un boceto para esa escultura que nunca se llegó a realizar en vida del artista y que se conserva en el Museo de la Ciudad.






Es un boceto, al igual que el de Belluga, sencillo y de planteamiento inicial que, seguramente, al trasladar a obra grande, el escultor dotaría de vida, de mirada, de reflexión y expresión.







En 2006, y por iniciativa del entonces cronista de la ciudad, don Carlos Valcárcel, se decide rendir homenaje al rey sabio, y para dicho homenaje se recurre al boceto que dejara realizado González Moreno.





















Sin embargo, la obra en grande no se llevó a cabo siguiendo las líneas de la obra pequeña pero dotándola de vida y sentimiento expresivo, sino que no fue más que la ampliación de un pequeño formato. 


El resultado es una obra tosca y sin espíritu, una escultura que más parece un muñeco que una obra de arte.




En el pedestal, tres grandes placas hablan de quién tuvo la iniciativa, quién la materializó 




quién la financió 




y quién la inauguró, 





pero en ningún momento se alude a que esa obra está basada en un boceto de uno de los mejores escultores que ha tenido Murcia, aunque la verdad que, visto el resultado final, mejor no asociar la mano maestra de González Moreno al monumento.


Fuentes:

Fotografía del boceto de Alfonso X:
Murcia EsCultura [En línea]
http://www.murciaescultura.es/p/product_info.php?products_id=306

Fotografía del boceto del Cardenal Belluga:
Academias del Jardín (Blog) [En línea]
http://academiasdeljardin.blogspot.com.es/2011/02/hace-53-anos-se-inauguro-la-estatua-del.html


4 comentarios:

  1. Vicente Cervera Salinas19 de febrero de 2013, 12:16

    Buenísima entrada. El contraste entre el mítico Cardenal Belluga y el deslustrado e inexpresivo Alfonso X es digno de comentario, desde luego.

    Enhorabuena!!!

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  2. Es evidente que quien realizó la escultura del rey Alfonso x , no tenía ni el más mínimo talento e iniciativa para desarrollar la idea final del autor del boceto, quien solo hacía un bosquejo general de la idea final, que resultaría en obras de arte, el verdadero artista casi nunca pone en el boceto todo lo que será la obra, ya que ésta se va desarrollando en el proceso de creación, hasta alcanzar el máximo nivel que el artista es capaz de aportar a la creación de la misma.

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  3. Pues si, la verdad que mejor no nombrar ni quién realizó esta pieza ni mucho menos atribuírsela a González Moreno. Por lo que veo en esa "orgía de placas" con los de turno o mejor dicho, interminables créditos de esta película, se muestra el nombre de la fundición de Murcia que la realiza. Es sabido por todos, que en muchas fundiciones, aveces la ampliación escultórica de cualquier proyecto artístico, cuando dicha ampliación no es realizada por el propio autor por la razón que sea, no cae en las mejores manos, y aunque cayera en el mejor escultor contratado para tal fin, como bien comenta Servio Tulio, el autor no pone todo en el boceto, más bien, lo representa en la obra final. El copista, tan solo copia y toda coincidencia favorable que represente la personalidad del autor, es solo fruto de la casualidad. Para poder llegar a interpretar o copiar la expresividad de un artista, hay que nutrirse de él mucho tiempo, y segurísimo que este no ha sido el caso. Vamos!! que hay que hacer la escultura de hoy para mañana para el evento, de ahí que no diera tiempo quizás, ni parar conocer a fondo la obra de González Moreno, para, por lo menos intentar fundirle también ese espíritu que le falta a esa pieza.

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  4. Si que es un caso de pena.
    Y aunque pareciera difícil de conseguir, empeoró más con la iluminación simétrica y machacadora de cada ángulo y contraste de la figura.
    Ha mejorado mucho desde que se fundió la bombilla de la derecha y como no hay presupuesto -supongo- la cosa va mejor.
    Con sus luces y sus sombras.

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